Alrededor del año 335 a.C, al llegar a la costa de Fenicia, Alejandro Magno debió enfrentar una de sus más grandes batallas. Al desembarcar, comprendió que los soldados enemigos superaban tres veces el tamaño de su gran ejército. Sus hombres estaban atemorizados y no encontraban motivación para enfrentar la lucha: habían perdido la fe y se daban por derrotados. El temor había acabado con aquellos guerreros invencibles.
Cuando Alejandro hubo desembarcado sus tropas en la costa enemiga, dio la orden de que fueran quemadas todas las naves. Mientras los barcos se consumían en llamas y se hundían en el mar, reunió a sus hombres y les dijo: “Observen cómo se queman los barcos. Esta es la única razón por la que debemos vencer, ya que si no ganamos, no podremos volver a nuestros hogares y ninguno de nosotros podrá reunirse con su familia nuevamente, ni podrá abandonar esta tierra que hoy despreciamos. Debemos salir victoriosos en esta batalla, pues sólo hay un camino de vuelta, y es por mar.
“Caballeros, cuando regresemos a casa, lo haremos de la única forma posible: en los barcos de nuestros enemigos”.
El ejército de Alejandro venció en aquella batalla, y regresó a su tierra a bordo de las naves conquistadas.
“Quemar las naves”, es una metáfora que significa romper con las creencias limitantes, dejar atrás los aspectos que nos paralizan y no nos permiten avanzar hacia el logro de nuestros sueños y metas. Es abrazar los cambios y salir de la zona de comodidad.
¿Qué tan dificil se te hace tomar una decisión? ¿Te has sentido paralizado/a como si algo te impidiera tomar acción?
Todos/as de una forma u otra hemos sentido esa parálisis emocional y mental que no nos permite avanzar y al final optamos por quedarnos tranquilos en nuestra zona de comodidad.
Aplicar para una nueva posición, escribir un libro, realizar una propuesta, abandonar un hábito que no te hace bien, comenzar a hacer ejercicios, poner en marcha esa idea, aprender a decir no, son algunas de las cosas que postergamos por miedo al fracaso, por inseguridad o cualquier otra razón que nos detiene.
Mel Robbins en su libro “El Poder de los 5 Segundos”, plantea que para superar esa parálisis y dejar de procrastinar hay que dar los pasos que te lleven a realizar las cosas que quieres lograr.
En este sentido, la autora afirma que sólo necesitas cinco segundos para confiar, romper el hábito de la procrastinación y la duda, vencer el miedo, dejar de preocuparte y superar la dificultad para tomar decisiones.
La técnica de los 5 segundos consiste en que cuando aparece la duda ante una situación que requiere una toma de decisión hay que empezar a contar hacia atrás, del 5 al 1, como si se tratara de una cuenta regresiva del lanzamiento de un cohete.
¿Cómo poner en marcha la regla de los 5 segundos?
Si por ejemplo te has propuesto levantarte a las 6:00 am y siempre te quedas unos minutos más de lo que deberías, si aplicas la regla de los 5 segundos, al momento de sonar tu alarma a la hora prevista, en vez de seguir durmiendo, cuentas 5, 4, 3, 2, 1 y te levantas.
Usar esta herramienta, te ayuda a cambiar tu mentalidad, interrumpes la costumbre de pensar demasiado y le envías ese mensaje de acción a tu cerebro, facilitando el cambio. Es crear un ritual que contribuya a romper los malos hábitos, desarrollando nuevos y positivos hábitos que transformarán tu vida.
De ahora en adelante cuando sientas que estas paralizado/a o temes tomar una decisión, quema tus naves, cuenta 5, 4, 3, 2, 1 y ponle acción a ese sueño, emprendimiento o tarea.
Aplica la regla de los 5 segundos y verás como te impulsará a moverte para dar pasos trascendentales hacia el logro de tus objetivos personales y profesionales.
¡Quema tus naves y cuenta 5, 4, 3, 2, 1 y avanza!
“Estás a una decisión de una vida completamente diferente” -Mel Robbins- |
¡Con afecto!
